Operación Agamenón: resultados de la estrategia de la Fuerza Pública contra el ‘Clan del Golfo’ – Conflicto y Narcotráfico – Justicia




Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, de 49 años, es el delincuente más buscado en Colombia.

Por él se ofrecen hasta 3.000 millones de pesos de recompensa en el país, y Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares por información que permita su ubicación y captura.

‘Otoniel’, el señalado jefe del ‘clan del Golfo’, es considerado el cerebro detrás de la red de tráfico más grande del país y dueño de las alianzas con poderosos carteles mexicanos e incluso con alianzas con redes criminales establecidas en Europa y Africa.

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Inició su accionar criminal junto a su hermano Juan de Dios en la guerrilla del Epl. Luego se enrolaron en las Autodefensas Unidas Córdoba y Urabá al mando de los hermanos Castaño Gil.

Durante la desmovilización de los paramilitares –2006–, los Úsuga David siguieron delinquiendo junto a Daniel Rendón Herrera, alias don Mario, quien se expandió a los Llanos Orientales, focalizando sus actividades en el tráfico de cocaína,protagonizando, desde esa época, sangrientas guerras territoriales.

‘Don Mario’, quien en su momento fue el narco más buscado por las autoridades colombianas, fue capturado por la Policía en abril de 2009, y esta situación permitió que los Úsuga asumieran el control de la red. 

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En enero de 2012, Juan de Dios Úsuga murió en una operación de la Policía Antinarcóticos, y su hermano quedó al frente de la organización.

La red que se conoció como ‘los Urabeños’, luego el ‘clan Úsuga’, llegó a presentarse como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, buscando posar de organización política en búsqueda de un estatus que le permitiera una interlocución con el Gobierno e incluso avanzar en un proceso de paz para su supuesta desmovilización.
Los golpes

Tras el alarmante crecimiento de esa red criminal y los indicios que ya existían sobre su nivel de violencia, el Gobierno lanzó en 2015 la primera fase de la operación ‘Agamenón’, cuyo objetivo principal era acabar con el ‘clan del Golfo’.

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En la operación, bautizada en honor a uno de los protagonistas de la guerra de Troya, y que tiene un componente de todas las fuerzas y la Fiscalía, se han realizado 1.474 operaciones que han permitido la captura de 3.314 integrantes del ‘clan del Golfo’.

De igual forma, han muerto 154 de sus hombres; entre ellos, cuatro jefes de primera línea como Roberto Vargas, alias Gavilán, en agosto de 2017; Luis Eduardo Padierna Peña, alias Inglaterra, en noviembre de 2017, Manuel Meza, ‘el Indio’, muerto en marzo de 2018. Y alias Marihuano, quien murió el 8 de febrero de este año en las selvas del Chocó.

En cinco años de ‘Agamenón’ se han incautado 406 toneladas de cocaína, 322 toneladas en operaciones en el país y 84 en el exterior en actividades de interdicción con el apoyo de agencias internacionales.

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En enero, el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional, ordenó reforzar las actividades operativas de ‘Agamenón’, lo que deja a la fecha la incautación de tres toneladas de cocaína del ‘clan’.

Con las incautaciones de cocaína y dinero en efectivo –en cinco años más de 31.000 millones de pesos– se cumple con uno de los objetivos: intentar debilitar su flujo de caja y sus finanzas.

A pesar de las millonarias utilidades del negocio ilegal, ‘Otoniel’ huye por el monte por la presión que ejerce la Fuerza Pública en su contra.

Inteligencia ha detectado que el narco se sigue desplazando por el nudo de Paramillo, no cuenta con más de 12 hombres que le prestan seguridad, de su línea de confianza. Está paranoico, desconfiado, porque “teme que sus propios hombres lo traicionen y entreguen”, aseguró uno de los oficiales al frente de ‘Agamenón’.

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Por eso, desde hace mucho tiempo dejó de usar teléfonos satelitales y celulares para comunicarse con sus aliados. Lo hace a través de correos humanos.

Su gente le tiene acondicionados varios sitios para pasar la noche, pero su gran problema son los colchones especiales que debe usar por sus problemas de columna, agravados, al parecer, por una afección de los riñones como consecuencia de la diabetes que padece.

No obstante los esfuerzos de las autoridades, el capo sigue en actividad y con intenciones de extenderse a otras regiones del país. De hecho, el viernes el presidente Iván Duque lanzó en la base militar de Tolemaida el Comando contra el Narcotráfico y las Amenazas Transnacionales (Conat), que con siete mil uniformados entrará a reforzar la guerra contra la redes dedicadas al narcotráfico entre ellas la del capo ‘Otoniel’,

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“Lo más difícil para llegar a ‘Otoniel’ ha sido su perfil criminal, ya que su desconfianza y su facilidad de movilidad en la zona de ubicación dificulta realizar la planeación de maniobras policiales y militares, teniendo en cuenta que su permanencia en determinado punto es transitoria, dificultando de esta manera la utilización de maniobras tácticas”, aseguró a EL TIEMPO el general Fernando Murillo Orrego, director de la Dijín.

Lo más difícil para llegar a ‘Otoniel’ ha sido su perfil criminal, ya que su desconfianza y su facilidad de movilidad en la zona de ubicación dificulta planear maniobras policiales y militares

El oficial señaló que la orden es avanzar hasta lograr su captura. “Estamos muy cerca”, dijo el oficial y añadió: “Él sabe que tiene sus días contados”.

En ‘Agamenón’ se han logrado identificar y ocupar con fines de extinción de dominio 2.219 bienes por un valor de más de tres billones de pesos. De igual forma, se han incautado 1.229 armas y cerca de 165.000 cartuchos de diferentes calibres.
Pese a los resultados continuados, la red criminal de ‘Otoniel’ sigue activa y mostrando los dientes.

El desmantelamiento de esta organización (que incluso está en la categoría de las que se pueden atacar con el mayor poder del Estado: los bombardeos) plantea un reto mayor para las autoridades.

REDACCIÓN JUSTICIA
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