Feminicidio y violencia de género en Colombia: informe oficial No es Hora de Callar – Mujeres – Vida




El 4 de enero, Jessica Alexandra López falleció en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano de Neiva (Huila). Llevaba cuatro días luchando por su vida, intentando recuperarse de las quemaduras de segundo grado en el 40 por ciento del cuerpo, luego de haber sido víctima de un atroz ataque de su expareja, José Yeris López.

La madrugada del 31 de diciembre de 2019, el hombre la roció con gasolina y le prendió fuego, junto con su pequeña hija de tres años, dejándolas en un estado de salud crítico. Jessica Alexandra no alcanzó a ser trasladada a la unidad de cuidados intensivos del pabellón de quemados del hospital Simón Bolívar, en Bogotá; la niña sí sobrevivió a la agresión.

Jessica Alexandra fue una de las primeras mujeres en perder la vida, durante el 2020, como consecuencia de la violencia machista. Su dolorosa historia se suma a la de otras 208 niñas, adolescentes y mujeres víctimas de feminicidio, cuyos casos ha documentado el Observatorio de Feminicidios de la campaña No Es Hora De Callar, entre el primero de enero y el 31 de octubre de este año.

Según las cifras recopiladas por la campaña en el ‘Estudio sobre feminicidio en Colombia 2020’, febrero registró el número más alto de casos: 28 feminicidios documentados. En septiembre, en la última etapa de la cuarentena generada por la pandemia de covid-19, los casos volvieron a incrementarse: 26 asesinatos por condición de género.

El estudio indica que el departamento con más feminicidios es Antioquia, con 34 casos registrados, seguido de Valle del Cauca, con 31. En Atlántico se cometieron 14 de estos crímenes al igual que en Bolívar. En Bogotá, por su parte, se documentaron 18 feminicidios, siendo Kennedy y Suba (con 7 y 3 casos, respectivamente) las localidades en donde más víctimas hubo.

Llillamalde Gómez, padre de Jessica Alexandra, denunció que el victimario de su hija, José Yeris López, la maltrataba y amenazaba constantemente y, tal vez por eso, ella jamás se atrevió a denunciarlo. Como en este caso, un porcentaje importante de los responsables del delito habían agredido a la víctima sistemáticamente.

De los feminicidios en los que se logró identificar antecedentes de violencia en contra de las niñas o mujeres, el 37 por ciento correspondió a agresiones sicológicas; el 33 por ciento, a físicas; el 10 por ciento cometió abusos sexuales y en la misma proporción algún tipo de amenaza. Cerca del 8 por ciento de los victimarios tenían una denuncia por el delito de violencia intrafamiliar, según registró el Observatorio de la campaña.

Un agresor más tenía un antecedente de feminicidio y, pese a esto, estaba en libertad.
López fue capturado días después de haber atacado a Jessica Alexandra y a su hija. Le imputaron los delitos de feminicidio agravado y homicidio agravado en grado de tentativa, cargos que no aceptó. Pero este es un caso excepcional.
Del total de feminicidios, en poco más de la mitad se ha capturado al responsable. En el 34 por ciento de los casos no ha habido una captura y en el 11 por ciento de los crímenes, el culpable se suicidó.

Esta conducta hace parte del perfil sicológico de un grupo significativo de victimarios, que “sella su crimen quitándose la vida para revictimizarse y justificar el asesinato”, señala la médica Rosa Blanca Morat, experta en casos de feminicidio y violencia de género de uno de los colectivos mexicanos que llevan décadas documentando este fenómeno en América Latina.

Solo cerca del 7 por ciento de los feminicidios que han ocurrido este año, según las cifras de No Es Hora De Callar, se ha esclarecido completamente. Es decir, hay una sentencia condenatoria o el agresor aceptó haber cometido el crimen. La impunidad, como es común frente a la violencia de género, es generalizada en el caso del feminicidio. La mayoría de crímenes en los que se identificó y capturó al responsable siguen en la etapa de imputación de cargos.

Por su parte, los agresores son, casi siempre, personas que tuvieron una relación con las mujeres que asesinaron. Como López, 4 de cada 10 feminicidas fueron pareja de la víctima y 3 de cada 10, su expareja. Novios o esposos, algún conocido o un familiar son los responsables de los delitos. Los primeros representan el 10 por ciento de los victimarios y los segundos, cerca del 5 por ciento.

Jessica Alexandra tenía 24 años. Era muy joven. Tan joven como la mayoría de las mujeres que fueron asesinadas este año, a manos de hombres que creían tener el poder y el control sobre sus vidas. Eso sin contar a las niñas.

El promedio de edad de las víctimas de feminicidio es de 29 años, señala la investigación. La más pequeña era Marvey Estefany Poche Cuetocue, una bebé de apenas 3 meses, a quien la inhumanidad de su padre le acabó la vida de un golpe. En enero de este año la agredió junto a su madre. Ella sobrevivió, pero el pequeño cuerpo de la menor no logró superar el trauma cerebral causado por el hombre.

Salomé Segura Vega también era una niña. Tenía 4 años cuando Sebastián Mieles Betín, de 27 años, la atacó atrozmente. Estuvo varios días en coma inducido, en la unidad pediátrica de cuidados intensivos de la Clínica Mediláser, en Neiva, luego de haber sido brutalmente golpeada y agredida sexualmente por este hombre. Como ella, Ángela Tatiana Vargas, de 8 años, también fue víctima de violencia sexual antes de perder la vida. El mismo barbárico final tuvo Michel Yulieth Lara García, de solo 12 años, otra niña violada y asesinada este año.

La violencia sexual cometida antes del feminicidio es una realidad que acompaña un número significativo de casos. Una de cada 10 víctimas de este crimen fue violentada sexualmente momentos previos a su asesinato; en el 7 por ciento del total de los feminicidios no se ha identificado si ocurrió esta agresión, pero hay indicios de su posibilidad, según los datos registrados y documentados por No Es Hora De Callar.
Un feminicidio no solo impacta la vida de la mujer o la niña asesinada. Este crimen quiebra el círculo familiar y social de las víctimas, cuya muerte deja un vacío irreparable. En especial cuando son madres. La pequeña hija de Jessica Alexandra pudo salir adelante luego de haber sido quemada por su padre, pero ella y sus hermanos mayores, de 8 y 6 años, quedaron huérfanos. En la misma dolorosa situación se encuentran los hijos de al menos 82 mujeres a las que les quitaron la vida este año, la mayoría de ellos menores de edad.

A Diana Esther Beleño Melo y a Katia Elena Pérez Bello también les prendieron fuego, en medio de uno de los ataques más brutales y descarnados que se puedan cometer. Las dos, junto a Jessica Alexandra, representan el 1,4 por ciento de las víctimas que murieron de esta forma.

La mayoría de los agresores (45 por ciento de los casos) usaron un arma cortopunzante para agredir a las mujeres y las niñas. Otros 52 hombres (25 por ciento de los feminicidios) emplearon un arma de fuego y otros más recurrieron a los golpes o a la asfixia mecánica.

Y, como se ha insistido reiterativamente, el hogar sigue siendo el lugar más peligroso para las mujeres y niñas; 6 de cada 10 víctimas fueron asesinadas allí, en su vivienda. El espacio público, como vías, cañaduzales, zonas boscosas o cerros, representó el 32 por ciento de los lugares en donde ocurrieron los feminicidios o se encontró el cuerpo de las niñas y mujeres. Y en cuanto al área, el 68 por ciento era urbana y el 32 por ciento restante, rural.

Hoy ya no están más de 209 mujeres y niñas. Quizá más, porque el subregistro de este delito, como el que está relacionado con todas las violencias de género, es alto.
Son rostros y nombres que deben ser recordados. Sus casos nos alertan sobre la violencia machista que les sigue arrebatando la vida a muchas; las medidas que se tomen desde la sociedad y el Estado no deben ser un favor, sino una obligación.
La invitación este 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es contundente: #NoEsHoraDeCallar el feminicidio.

NO ES HORA DE CALLAR

Previous Air-e anunció que ya supera los 4.000 convenios de pago de facturas con sus clientes
Next Ministerio de Salud reportó un total de 7.515 nuevos casos de covid-19 y 198 fallecidos