Empresarios y sintonía democrática



En algo menos de 72 horas, tras una iniciativa inspiradora de un grupo de empresarios y comerciantes, a la que fui invitado, vi como un chat de WhatsApp paso de 30 empresas vinculadas a 150, luego a 250, luego un chat nuevo donde se suman 300 empresas más, luego 400… y así hasta hoy, donde se presupuestan más de 500 empresas vinculadas a un gran movimiento llamado Ciudadanos por Colombia.

Se trata de un movimiento esférico, sin jerarquías, donde ya aparecen muchos líderes ejerciendo roles en diversos espacios y proyectos y donde el ejemplo de vida y compromiso, es la aportación real, sea cual sea el sector empresarial al que pertenezca.

En este grupo abierto se han sumado multitud de empresarios, comerciantes y demás actores de las cadenas productivas del país, todos recorriendo la senda democrática en defensa de una economía social y fuerte en beneficio del bien común.

En este sentido, el hecho de hacer pública la necesidad de promover y defender el libre mercado, la propiedad privada, la libre empresa y la defensa del sistema democrático, despertó la voluntad y el sentimiento patriótico en defensa del avance alcanzado y en contra de las ideologías que ofrecen mentirosa igualdad y bienestar, a cambio de negar libertades individuales y colectivas.

Estamos a tiempo de evitar el camino de Venezuela. Los empresarios colombianos hemos entrado en sintonía para crear más progreso con valor social. Somos conscientes de los riesgos, pero también de la necesidad de estar unidos para influir en las buenas decisiones públicas que afectan el empleo, la solidez empresarial, el buen salario y el bienestar con dignidad.

A través de esta red social y empresarial podremos comunicar sin filtros lo que son y representan las empresas en el tejido social, económico y político del país. Hoy, más de millón y medio de empresas hacen posible el desarrollo familiar y social, por esto hemos elegido ser de ahora en adelante promotores públicos de este poder y servicio.

Buscaremos promover y elegir gobernantes responsables y proactivos, decentes y transparentes en sus intenciones y valores. Todos los empresarios del país, desde los más jóvenes y pequeños hasta los mayores y grandes, ayudaremos a elegir servidores públicos con valores democráticos y sembradores de esperanza y seguridad con confianza.

Ante los cambios e incertidumbres nos debemos unir con inteligencia y serenidad para defender con vehemencia los principios de prosperidad social y libertad empresarial. Una primera tarea que debemos cumplir consiste en defender la empresa privada con paciente pedagogía e información directa entre todas las personas que trabajan en nuestras empresas y sus familiares, en especial entre los jóvenes y nuevas generaciones que han crecido con el discurso de la reclamación permanente de derechos y la ausencia de responsabilidades.

Hemos aprendido que las crisis son oportunidad de crecimiento, y esto no es un simple decir, pues la reciente historia de Colombia es una muestra evidente. Esta lucha y esfuerzo no se puede perder ni dejar en manos de quienes pretenden imponer el viejo socialismo siglo XXI y el marxismo que sólo han dejado sangre, miseria y nuevas formas de esclavitud.

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