El despegue



Más columnas de este autor

Después de estos días de trabajo, estudio y encierre en la casa, llegó el momento esperado. Enfrentamos un despegue con toda la energía y entusiasmo, pero también con responsabilidad, con respeto y consideración por los demás, en una palabra con cuidado.

Ya sabemos qué es lo verdaderamente importante para nuestra vida, y lo que es también una oportunidad de negocio*, por ejemplo, todo lo relacionado con la salud e higiene, lo relacionado con el procesamiento de alimentos con estándares que garanticen la sanidad y la comercialización de los mismos, la producción y comercialización de productos y servicios para el cuidado de la salud física y mental, servicios y productos relacionado con la virtualidad y conectividad, comercio en línea y cadenas distribución, el cuidado del ambiente, y no menos importante, la agricultura y los productos del campo.

Lo que también quedó claro es que no debemos depender de insumos importados, que debemos fortalecer nuestras cadenas de suministro desde lo nacional, que es prioritario cuidar nuestro campo, nuestra industria y nuestros insumos. Sin duda es la estrategia más importante para el gobierno, los gremios y los empresarios grandes medianos y pequeños, es un asunto de sobrevivencia en lo económico, en lo social y en lo personal. Pudimos ver la importancia de fomentar la autosuficiencia, como ocurre con los sectores primarios, incluido el de energía y agua.

Los que perdieron el año fue el sector bancario, que con mucho ruido pero poca consideración no tuvieron la decencia de agregar valor a nadie y por el contrario subieron las comisiones por transacciones, subieron los intereses y utilizaron los recursos del banco de la República y las ayudas del gobierno en esta calamidad humanitaria para lucrarse. Aún los banqueros creen que son los dueños del dinero de sus clientes, y que la gente sueña con bancarizarse.

Otros perdedores fueron los servicios de Internet, que además de caros, no tienen cubrimiento, son intermitentes y en consecuencia no confiables, generando impacto en la educación, en los negocios y en el desempeño de los empleados. La educación, con excepciones de las instituciones que tienen la virtualidad como parte de sus formas de enseñanza, colapsaron sus plataformas y cayeron en la mediocridad pedagógica, pues enseñar a distancia requiere de otras competencias en los profesores y buenas plataformas tecnológicas.

Por último, pero la mejor parte, la salud. Médicos, enfermeros, paramédicos, todas las personas involucradas en el servicio de salud que nos demostraron que los principios y los valores están por encima del interés económico, no recibían recursos económicos pues cerraron sus consultorios, pero hicieron y siguen haciendo turnos en los hospitales. En los hogares, las mamás, abuelas, hermanas e hijas, que además de sus obligaciones laborales, todo el tiempo están velando por el bienestar de la familia. A todos gracias por Cuidarnos .

Ya sabemos qué y quiénes son los verdaderamente importantes, dónde debemos hacer el esfuerzo, en qué somos vulnerables, dónde hay oportunidades de negocio, las empresas y empresarios responsables con quiénes contamos… y que siempre debemos cuidar a quienes nos cuidan.

*Dcode EFC Analytics

Más columnas de este autor

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR

Previous Coronavirus en Colombia: ¿Qué piensan quienes agreden a los médicos? - Delitos - Justicia
Next El Externado lanza cursos gratuitos para capacitar a las Pyme durante la pandemia

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *