Universidad Central: ‘No podemos volver a una educación totalmente presencial’ – Educación – Vida




Una mezcla de clases presenciales y virtuales, esa es la estrategia que plantea usar la Universidad Central el próximo semestre en caso de que el Ministerio de Educación no extienda la restricción de la presencialidad en establecimientos educativos, que de momento va hasta el 31 de mayo.

Así lo mencionó a EL TIEMPO Jaime Arias, rector de esta institución con más de 10.000 estudiantes, quien también fue ministro de Educación y de Salud.

Arias habló del impacto que esta emergencia sanitaria tendrá en la situación financiera de las universidades privadas, así como de las recientes manifestaciones en redes sociales por parte de estudiantes que piden una reducción en el valor de la matrícula.(Lea también: Universidades anuncian descuentos en matrículas por coronavirus)

¿Cómo ha sido ese paso a la virtualidad en medio de la actual emergencia?

Las universidades, incluida esta, recurrieron a educación asistida por tecnología, que es técnicamente un proceso remoto, pero que no es una educación virtual, que es mucho más compleja que esto.

El 95 por ciento de nuestros estudiantes están recibiendo sus clases por esta modalidad. Faltan unas materias de componentes prácticos que los haremos al regreso.

A los estudiantes en Colombia no les gusta mucho la virtualidad. Este modelo es difícil, con una carga pesada. Además creen que la virtualidad es más barata que la presencialidad, pero eso no es cierto. Las universidades tienen las aulas vacías, y eso implica un gasto. Tienen su planta docente íntegra, y además incurren en costos adicionales de tecnología.(Lea también: Mineducación: ‘Es prematuro pensar en aprobado general’)

¿Cómo sería un eventual regreso a clase?

La Central ya se hace a la idea de que tiene que pensar en un posible regreso a clase el 1 de junio, si el Ministerio levanta la restricción que hasta el momento va hasta el 31 de mayo. Es posible que se extienda.

Para eso, tenemos que adecuar completamente la universidad. Ya no volveremos ni esta ni ninguna a ser 100 por ciento presencial. La presencialidad hay que mantenerla, pero es imposible pensar que todo vuelva a la normalidad.

Lo que va a venir es una mezcla entre presencialidad, virtualidad, y sistema remoto. Por ahí en un año vamos a poder volver a ser más presenciales.

En cuanto a protocolos para evitar el contagio, ¿cuál es la estrategia?

Ya estamos trabajando en varias medidas. Por ejemplo, no volverá a haber clase en un salón con más de 15 estudiantes. Depende del tamaño del salón, pero se debe garantizar la distancia social en el aula. Esto implica disponer de más salones. Los cursos muy grandes se harán de manera remota.

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Está el uso de los implementos de seguridad como tapabocas, desinfección de las instalaciones, las cafeterías no van a funcionar, se incentiva el uso de bicicletas, entre otros. Todo esto también depende de las normas del Ministerio de Salud.

Muchos estudiantes se han quejado por el modelo virtual y reclaman bajas en el valor de la matrícula, ¿ustedes cómo han reaccionado a sus pedidos?

Todo nos cogió por sorpresa y dejó a unos padres preocupados por su situación financiera y a unos muchachos que están en una gran incertidumbre. Muchos de ellos no saben si van a empezar o no una carrera, o los que ya estudian si la van a poder continuar.

Hay un movimiento en redes sociales de estudiantes que piden que les bajen la matrícula, que no quieren virtualidad porque la consideran de segunda, barata y de mala calidad.

En cuanto a la baja de matrículas hay que hacer un esfuerzo por ayudar a las familias, sin que las universidades se revienten.

Nuestro paquete de auxilios es muy amplio porque cubre muchos créditos, y apoyos. Además hemos propuesto lo máximo que podemos dar, que es una disminución del 10 por ciento en el costo de la matrícula.

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Otras universidades podrán dar un mayor porcentaje, pero nosotros no podríamos. Ya hemos hecho nuestros cálculos y las medidas tomadas implican entre 5.000 y 6.000 millones de pesos de déficit. Pero lo vamos a hacer porque entendemos la situación de los estudiantes. Esto en espera de que pasado este año, nos podamos ir recuperando.

¿Cómo evalúa el impacto de esta emergencia en la Universidad Central?

No sabemos ni en esta ni en ninguna universidad cuál va a ser el impacto de la crisis sobre las matrículas de semestre entrante. Puede ser severo o puede ser mediano. Algunos hablan que podría llegar a ser hasta del 50 por ciento. Eso cambia de universidad en universidad,pero en general todas se van a ver afectadas, aún aquellas de estratos más altos.

Estamos preparándonos para que dentro de tres semanas ya saber cómo va a ser el impacto en las matrículas y tomar medidas al respecto, tanto si la afectación es alta o mediana.

Casi todas las instituciones en Colombia y el mundo dependen de la matrícula en un porcentaje muy alto. Entre el 70 y el 80 por ciento de los ingresos de las universidades privadas lo reciben de este concepto. El resto se recibe por investigación o consultorías. Esa es la razón por la cual hay una preocupación generalizada en el sector.

Las universidades además tienen un costo fijo de planta laboral muy alta que consume la gran parte de los ingresos. Si la matrícula baja, debemos proteger igual el empleo de los profesores y administrativos.

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Todavía no se reconoce lo malo que sería para el país una crisis en las universidades. Estas instituciones son las encargadas de formar a los profesionales que necesita el país, además son grandes empleadoras.

¿Cuál ha sido la estrategia de la universidad para hacerle frente a esa situación financiera?

En los últimos años muchas universidades se acreditaron con el Ministerio de Educación, y esto significó una inversión muy grande en infraestructura, investigación, equipos y docentes. Mucho de ese dinero se está debiendo.

En la Central, por ejemplo, tenemos una política de gasto austero, ya no se gasta un lápiz que no se necesite. También se ha recurrido a créditos, porque son muy pocas las universidades que tienen excedentes, el resto trabaja por lograr un equilibrio financiero.

Estamos en una situación muy apretada, pero nos estamos preparando en toda las forma, básicamente con créditos que nos permitan pasar el charco del segundo semestre de 2020 y un poco el primer semestre de 2021.

MATEO CHACÓN
Redacción Educación
@EducacionET

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