Televisión pública para creer – Columna de Ómar Rincón – Cine y Tv – Cultura




LA BELLEZA. Canaliaba por ahí y a las 7 de la noche en Telepacífico aparecieron imágenes muy poderosas y espléndidas que seguían al agua y la mostraban en formas de arroyo, cascada, río. Y el sonido era ambiental, nada de musiquitas torpes o locutores de la obviedad. Y me quedé sorprendido de la belleza. Averigüé y la serie se llama ‘Historias en tránsito’. Un proyecto de 10 documentales que hace seguimiento a diversos procesos de transformación social y cultural en el suroccidente colombiano.

‘Río abajo’ se llama el documental que vi. Una historia de paisaje visual y sonoro que viaja por el río Pance desde uno de sus nacimientos hasta su desembocadura en el río Cauca y su llegada a los grifos de casa. Belleza, solo posible en la tele pública.

(Lea también: Hay televisión con cabeza)

LA IDENTIDAD. Y se llama ‘Don’t Give-up (The Raizal Paradise)’. Y es una serie de ficción. Y es de Teleislas. Una serie que se pregunta por qué si San Andrés es como un paraíso, hay escasez de agua potable, servicios y conectividad deficientes, altos niveles de corrupción y falta de oportunidades para sus jóvenes.

Una serie que usa la música como un hilo conductor y narrador alternativo a la imagen: los coros de góspel, el calipso, el socca, el chotis.

El paisaje está: nada mejor que San Andrés. Las historias diversas en colores y sabores son lo propio de estas islas. Una serie para ver al San Andrés profundo, ese que no huye de los problemas, pero tampoco renuncia a su poder cultural. Identidad, solo posible en la tele pública.

SABIDURÍA ANCESTRAL. El ‘docureality’ ‘El hermano menor’ de Telecaribe fue seleccionado para estar a nombre de Colombia en Input 2020 (el mundial de la televisión pública).

Lo fascinante de esta propuesta fue que los hermanos mayores (los arhuacos) fueron los sabedores, y los mestizos (los hermanos menores, o sea nosotros), los aprendices.

En este ‘docureality’ la aventura y supervivencia no es por el más fuerte, el más sabio, el más seductor, es para quien sea capaz de escuchar y encontrarse con la sabiduría ancestral y espiritual de la comunidad arhuaca.

Los sabedores que cuidan el agua solo son posibles en la tele pública.

LOS NIÑOS. Señal Colombia era el mejor canal cultural de América Latina y era el canal más innovador en televisión infantil. Y algo queda de eso: un programa infantil de Señal estará en el Input 2020. ‘Cuentazos con efectazos’ fue seleccionado a nombre de Colombia.

Este seriado cuenta cómo a un padre y su hijo les encanta leer cuentos infantiles poniéndoles todos los efectos especiales.

El padre es el narrador y el niño hace los efectos sonoros. En cada capítulo narran un cuento inédito colombiano inspirado en las transformaciones, físicas, mentales y sociales que viven los niños entre los tres y los seis años.

Las ilustraciones son animadas y cada historia tiene un propio universo lleno de colores, música y sonido. La televisión infantil de calidad solo es posible en la tele pública.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com

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