Así se habrían sembrado más de 24 millones de árboles en el país – Medio Ambiente – Vida




La polémica que suscitó la declaración del presidente Iván Duque en Davos (Suiza) acerca de la meta de sembrar 180’000.000 de árboles en el cuatrienio sigue vigente.

Aunque la duda de cómo se va a financiar esta estrategia parece resuelta –han informado de la posibilidad de recibir 360 millones de dólares de cooperación internacional por Alemania, Noruega y el Reino Unido–, para muchos no es claro en dónde están los 24’000.000 de árboles que según el presidente Duque fueron sembrados entre agosto del 2018 y diciembre del 2019.

A eso se suma la inquietud de expertos en reforestación sobre el monitoreo y la evaluación de esta estrategia. Es decir, ¿realmente todos los 24 millones que sembraron sobrevivieron?

Por otro lado, muchos se preguntan si esta cifra de árboles por sembrar obedece a un anuncio general o responde al Plan Nacional de Desarrollo Forestal, que por ser una política de Estado todo gobierno debe plantear. EL TIEMPO habló con el ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, para aclarar estas dudas.

¿La cifra de los 180 millones de árboles obedece a un Plan Nacional de Desarrollo Forestal?

La meta está enmarcada dentro del gran propósito de la restauración de aproximadamente 300.000 hectáreas, entendiendo que es una de nuestras responsabilidades como autoridades ambientales en todo el sistema. Cuando restauras una hectárea se pueden sembrar más de 600 especies de árboles nativos por hectárea dependiendo del tipo de suelo. Y eso es lo que a nosotros nos da el cálculo, aproximadamente 180 millones de árboles.

De nuevo, ¿el Gobierno tiene un Plan Nacional de Restauración?

Está enmarcado en nuestra política nacional de biodiversidad; uno de los componentes de ese plan de acción es la restauración, y es el que ya mencioné. Esto conlleva el mantenimiento de las especies, que lleva también al ejercicio de la conservación, de la restitución cuando las especies no avanzan al ritmo que deberían avanzar, y, por supuesto, al seguimiento de los bienes y servicios restaurados. Esto va acompañado por un seguimiento de autoridades como el Instituto Alexander von Humboldt, la dirección de Ecosistemas del Ministerio de Ambiente y el Ideam.

¿A qué se refiere con restauración activa y restauración pasiva? ¿Cuál se usa más?

Cuando hablamos de restauración activa, va acompañada de siembra de árboles que ayudan a que se restauren los bienes y servicios del ecosistema: agua y especies que alguna vez migraron.

Esta restauración que estamos haciendo queremos que sea activa, es decir, sembrar árboles, más actividades de restauración y del movimiento de restitución de suelos. Queremos que estas 300.000 hectáreas que nos propusimos para el cuatrienio sean activas.

Ahora bien, es importante aclarar que la cifra de hectáreas restauradas es más alta. En el Plan Nacional de Desarrollo (PND), la meta es de 700.000 hectáreas restauradas. Ahí entran los proyectos agroforestales, silvopastoriles, en los que está el ejercicio de la restauración pasiva.

Esperamos que la próxima semana, estos 24 millones de árboles se vean visibles en una primera etapa a nivel de municipio, árbol por árbol

Hablemos del monitoreo de los 24 millones de árboles que, según el presidente Duque, ya fueron sembrados…

Ya tenemos algunos resultados. Por parte de las corporaciones autónomas regionales (CAR) tenemos el reporte de aproximadamente 20’076.163 de árboles sembrados; eso incluye el mantenimiento y la reposición, es decir, las que no sobreviven.

Bogotá sembró en el 2019 cerca de 101.284 árboles; las empresas de servicios públicos, 172.990 árboles (ellas siembran uniéndose a una política que es la nuestra); Parques Nacionales Naturales ha sembrado 41.044 árboles en los cerca de 50 parques nacionales; tenemos proyectos de cooperación internacional y ONG que han sembrado 3’035.938 árboles.

Y finalmente tenemos los sectores productivos, con 1’851.469 árboles, que están sembrados por tres fuentes: arreglos silvopastoriles, arreglos agroforestales y proyectos de responsabilidad social. Entre esos tenemos a Fedegán, Asocaña, Federación Nacional de Cafeteros y otros. Todo eso nos suma más de 24 millones de árboles. El mantenimiento mínimo que se está considerando es de dos años.

Siendo así –en una estrategia en la que todo árbol sembrado cuenta–, ¿la cifra de 180 millones de árboles no es muy baja?

No. Lo mismo nos pasó con la tasa de deforestación. La crítica hacia la tasa de deforestación fue que era muy baja, pero en realidad, de acuerdo con las circunstancias, es lo que podemos decir. Ojalá que sea más, porque ahora vemos que hay una consciencia mayor frente a los bosques que antes.

¿Qué porcentaje de esa siembra se está haciendo en zonas en donde realmente se necesita, en esas zonas deforestadas?

Las administradoras del recurso forestal y biótico son las CAR. Son ellas las que identifican esas zonas en donde se necesita, no solo por el valor de esos ecosistemas, sino por los servicios y bienes que generan. Por ejemplo, los acueductos siembran en sus cuencas abastecedoras para el incremento del recurso hídrico. En las áreas de parques naturales que han sido deforestadas, son las que se están restaurando y recuperando.

En la ‘sembratón’ del 21 y el 22 de marzo esperan sembrar más de 5 millones de árboles. ¿Es una buena época para plantar en todo el país?

Sí, porque la temporada de lluvias comienza a mediados de marzo. No se pueden sembrar árboles en plena temporada de lluvias, porque nadie sale. Cada departamento tiene una condición climática diferente, yo no puedo decir que la temporada de lluvias de La Guajira sea la misma del Amazonas. Sin embargo, necesitamos una fecha como nación. En ese caso, vamos a sembrar el 21 y el 22 de marzo, pero cada región va a avanzar en lo que pueda para esa fecha.

Las regiones más secas lo harán después, porque puede morir la planta. Por eso tenemos contemplado que en la región Caribe y la Orinoquia norte se sembrará menos que en el Amazonas o la región Central.

¿En algún momento cualquier ciudadano podrá monitorear esos árboles sembrados?

El sistema ambiental es un sistema que está lleno de sistemas de información, y desafortunadamente muy poco legibles para la comunidad. Entonces, nos hemos concentrado en reunir esos sistemas de información y convertirlos en una sola herramienta que se va a llamar el contador de árboles, que tiene toda una plataforma detrás, pero que es muy legible. Esperamos que la próxima semana, estos 24 millones de árboles se vean visibles en una primera etapa a nivel de municipio, árbol por árbol.

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