Se reclamaron $2 billones de cesantías por pérdida del empleo durante 2019



El rubro por el que más se retiran estas prestaciones sociales es para comprar o remodelar la vivienda

Heidy Monterrosa – hmonterrosa@larepublica.com.co

Con el inicio del nuevo año, las empresas y empleadores tienen hasta el 14 de febrero para consignarles a sus trabajadores las cesantías ahorradas durante el año anterior. Según la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías (Asofondos), la razón de retiro que más aumentó entre 2018 y 2019 fue por pérdida de empleo.

Al 31 diciembre de 2019, el valor total de las cesantías en los fondos privados fue de $12,7 billones y los trabajadores retiraron $5,9 billones. En cambio, en 2018, el uso de los recursos de esta prestación social llegó a $5,5 billones.

Si bien las cesantías fueron creadas por el Código Sustantivo de Trabajo con el propósito de que el trabajador tuviese recursos de respaldo en caso de quedar desempleado, también se pueden utilizar para comprar o remodelar vivienda, y para financiar la educación del empleado o de su núcleo familiar.

El año pasado, de los usos posibles, el retiro de cesantías de los fondos privados, es decir de Protección, Colfondos, Porvenir y Skandia, asociado a gastos de vivienda fue el más alto, pues llegó a $3,1 billones. En 2018, la cantidad de dinero que se destinó para este uso fue $2,95 billones, en el que $1,61 billones fueron para la compra de casa y $1,34 billones estuvieron asociados con la liberación de la deuda hipotecaria y a mejoras locativas.

Por monto, la segunda razón para reclamar las cesantías fue la pérdida del empleo, pues se utilizaron $2 billones. En 2018, el dinero retirado por este motivo fue $1,84 billones.

De acuerdo con Jorge Llano, vicepresidente técnico y de estudios económicos de Asofondos, “las desalentadoras cifras sobre el mercado laboral han tenido impacto sobre el uso de las cesantías, pues el rubro que más creció fue precisamente terminación de contrato con un 11,4% con respecto a 2018”.

Además, el directivo señaló que este crecimiento supera en más de 2,5 puntos porcentuales al evidenciado en el año inmediatamente anterior.

Considerando que entre enero y noviembre del año pasado la tasa de desempleo fue de 10,6% y que se estima que la de todo el año sea la más alta desde 2012, Llano recomienda a todos los colombianos que guarden las cesantías para su fin principal como seguro en caso de quedar desempleado.

En cuanto al uso de esta prestación social para acceder a educación superior, en 2019 se destinaron $600.000 millones para este propósito. En 2018, esta cifra llegó a $540.000 millones.

Para este rubro, es importante recordar que el año pasado, el presidente Iván Duque, presentó el Decreto 1562 de 2019, que permite que los trabajadores retiren las cesantías para financiar la educación superior de sus hijos y dependientes a través de las modalidades de ahorro programado y seguro educativo.

Con la primera de estas herramientas se podría construir anticipadamente un capital para el gasto futuro en educación superior, mientras que con la segunda, mediante el pago de una prima, se podría obtener una cobertura financiera a futuro para el mismo propósito.

Para Iván Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, este retiro parcial es un complemento para el uso de educación superior no supone un peligro para que el trabajador se gaste ese dinero y no ahorre.

“Con esta prestación social, se busca incentivar el ahorro en el trabajador. En el caso del retiro para financiar la educación superior o para formar un capital, ya sea mediante el ahorro o un seguro, no hay riesgo de que el empleado gasta estos recursos en otra cosa que no está bien vista ante la ley, como la compra de un carro, pues el dinero se gira directamente a la universidad o a la aseguradora”, explicó.

Cabe recordar que otra entidad que administra esta prestación social es el Fondo Nacional del Ahorro (FNA). En 2018, alrededor de 75% del recaudo de las cesantías se realizó mediante los fondos privados, mientras que cerca de 25% fue a través de la entidad estatal.

Las sanciones por no pagar las cesantías a tiempo
Si el 15 de febrero los empleadores no han pagado las cesantías ahorradas en el año anterior, deberán pagar un día de salario por cada día de retraso. Cabe resaltar que la sanción por no consignar las cesantías aplica aunque se hayan consignado parcialmente. Por otro lado, si cuando se termina el contrato laboral existen saldos de cesantías a favor del trabajador que todavía no hayan sido entregados al fondo al que está afiliado, el empleador se los deberá pagar directamente con los intereses legales respectivos.

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

Previous Avianca recibe US$125 millones financiados por administradora de fondos Citadel
Next Banco Popular emitirá bonos hasta por $500.000 millones el próximo mes

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *